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Back Está aquí: Home De interés El mundo del comic con Infame&Co “ En Universo he puesto toda la carne en el asador”. Entrevista a Albert Monteys

“ En Universo he puesto toda la carne en el asador”. Entrevista a Albert Monteys

Albert Monteys es uno de los grandes nombres del humor de este país. Durante años dirigió y protagonizó la regeneración de El Jueves junto a autores provenientes de la edición independiente y creó algunos de los personajes más queridos de la revista como “Tato” o secciones como “Para tí que eres joven” junto a Manel Fontdevila. Monteys ha sabido ganarse el favor del gran público con una gran capacidad de observación que muestra las miserias y grandezas de lo cotidiano. La relación con la revista termina con la salida de muchos de sus autores ante la censura de la editorial al tratamiento del rey en portada. Lo que para otros sería el fin, para Monteys supone el comienzo de una nueva aventura que vamos conociendo poco a poco. Primero fue Orgullo y Satisfacción, pionera de la edición en Internet. Después vendría Misterios Comestibles, un tomo en el que conocemos el Monteys más alocado. En su trabajo más reciente, Universo, de nuevo directamente para Internet, Monteys abandona el cómodo cobijo del humor y se marca nuevos objetivos: Hasta el infinito y más allá. En sus últimos trabajos vemos un autor exultante en un momento creativo imparable, consciente de sus herramientas y dispuesto a dar lo mejor de si.

Pregunta.: Hay un momento que hace que tu vida de un vuelco importante. Como integrante de la plantilla de la revista El Jueves asistes al cambio de una portada de la sucesión del rey censurada por la propia editorial. ¿Cómo vives esos momentos?.

Respuesta: Pues con cabreo, tristeza, angustia y, porqué no decirlo, con una cierta épica. Se nos presenta la elección de agachar la cabeza y acatar o plantar cara. Momentos que recordaremos toda la vida, vamos.

P.: Los acontecimientos se suceden y derivan en un abandono masivo de los autores de la revista en repulsa de la política de RBA con el tratamiento a la corona. ¿Qué os lleva a tomar esta decisión?

R.: Lo de “El Jueves” era un trabajo, claro, pero un trabajo que tenías que creerte, en el que iba implícito un pacto de confianza con los lectores que nos distanciaba de otros muchos medios. De repente nuestro editor decide pisotear ese pacto y ni nos pregunta qué opinamos. El único activo que tiene un humorista de actualidad es la credibilidad, así que cuando el editor decidió dilapidar la nuestra no nos quedó otra opción.

P.: ¿Cómo vives la presión mediática que se generó?

R.: Como persona tímida que soy, mal. Por otro lado el público e incluso los periodistas, que están acostumbrados a trabajar bajo presiones similares, se solidarizaron mucho con nosotros, o sea que fue una presión en forma de masaje. Estas cosas siempre son agotadoras mentalmente, pero el balance fue positivo.

P.: No era el primer encontronazo de la revista con la corona. En el pasado otra portada de Fontdevila había supuesto el secuestro de la edición. ¿Continúa habiendo personajes intocables? ¿Has encontrado mucho temas tabúes en tu trayectoria en la revista?

R.: El gran tabú, no sólo en El Jueves sino en todos los medios que llevan publicidad, son las marcas. A esa presión, me sabe mal decirlo, nos habíamos doblegado algunas veces. Nada de lo que estar orgulloso, pero siempre buscábamos la manera de puentearlo de alguna manera. El otro gran tema es la autocensura y la corrección política, ahí cada uno se conoce sus límites. No recuerdo más presiones que hayan sido eficaces.

P.: Abandonar El Jueves supone dejar la única revista de humor que puede aportar estabilidad económica a los autores en este país. ¿Fue difícil tomar la decisión?

R.: Fue más fácil, y hablo por mi, de lo que esperaba. Por un lado porque nunca tuve dudas de qué camino debía tomar y, de hecho, volvería a hacerlo. Por el otro porque llevaba ya casi 20 años en la revista y algo por dentro me avisaba de que quizás no era un mal momento para un cambio de rumbo.

P.: Las miradas durante esos días estaban puestas sobre vosotros. La gente esperaba que los autores salientes realizaseis una nueva revista y sí que la lleváis a cabo aunque de un modo sorprendente. Antes de la coronación de Felipe VI lanzáis una revista por Internet: Orgullo y Satisfacción. ¿Cómo nace la propuesta?

R.: Pues dos días después de dimitir nos reunimos Bernardo Vergara, Manel Fontdevila, Guillermo, Manuel Bartual y yo para decidir qué haríamos con el resto de nuestras vidas. Guillermo tenía claro que el camino era hacer otra revista y que teníamos que salir antes de la coronación de Felipe VI. No teníamos un duro, así que la única opción era hacerla digital y atarnos sólo a la generosidad de los lectores. Había modelos anteriores, como el de panelsyndicate.com que demostraban que el experimento tenía posibilidades de ser viable.

P.: Una de las peculiaridades de la revista es que el lector decide el precio por la lectura. ¿Cómo fue la respuesta de la gente?

R.: Muy positiva. Por un lado hemos hecho la mejor revista que nos permite nuestro talento. Nos hemos esforzado en explicar cual es nuestro modelo de negocio. Que no somos magnates de nada sino gente intentando llegar a fin de mes con su trabajo. Que si la revista se sostiene sola el único compromiso es con el lector. Eso ha hecho que mucha gente pague por lo que creen que vale la revista y significa que muchos nos dejan una propina que agradecemos muchísimo.

P.: Partís de un precio de inicio (1,50€) y el lector puede elegir el precio que está dispuesto a pagar. ¿Cuál ha sido el máximo que la gente ha llegado a pagar por la revista?

R.: Ha habido gente que, sobretodo en el número 0 que provocó gran solidaridad, pagó bastante, no recuerdo la más alta. Al final nos sale una media por revista que consideramos un éxito. Para que después digan que no se puede confiar en la gente.

P.: Este modelo supone, en la teoría, que el montante final se dirige realmente a los creadores evitando a los intermediarios con los lectores ¿Es así en la práctica? ¿Cuáles son las ventaja e inconvenientes que habéis encontrado en el modelo?

R.: Entre los autores se reparte un 80% de los beneficios, el otro 20% se destina a sostener el edificio: hospedaje, diseño, webmaster, etc. Las ventajas son muchas: sabemos las ventas al momento, no dependemos de ninguna distribuidora, podemos tener contenidos de última hora, somos baratos y, por lo tanto, muy ágiles. Hay gente que echa de menos el papel, pero nosotros sostenemos que, por cada lector que perdemos por no estar en quiosco, ganamos otro por estar en internet. Dependemos mucho de las redes sociales y hay un intenso trabajo de comunicarnos con el lector por ahí.

P.: Como decías, partís del modelo de Panel Syndicate para la elaboración de la revista, no solo en el modo de difusión sino también de composición apostando por el formato horizontal adaptado a las necesidades de los ordenadores ¿Supone un gran cambio?

R.: Hay diferencias sustanciales en el tipo de composición de página respecto al papel que, creo, todos hemos ido incorporando de manera intuitiva. El formato horizontal fue un hallazgo de Marcos Martín en su Private Eye para Panel Syndicate del que nos apropiamos sin pudor porque entendemos que tiene visos de convertirse en un buen estándar para el formato digital. Mucho más natural para ese medio.

P.: Gracias al desbordante éxito de Orgullo y Satisfacción, pronto decidís convertir la cabecera en mensual ¿Cómo asumís este nuevo reto?

R.: Con entusiasmo y efervescencia. Ya te digo que 2014 es un año que recordaremos durante mucho tiempo. Hay que pasar de autores a editores, en cierto modo. Ordenarlo todo para estar cada mes ahí con 100 páginas que hablen de las cosas que están pasando. R.: Es un señor trabajo, pero, de momento, nos hemos visto muy bien recompensados por los lectores.

P.: Enseguida ampliáis la temática de la revista y en cada nuevo número tratáis un tema de actualidad vigente ¿Cómo elegís los contenidos de la revista?

R.: Tenemos un equipo de redacción formado por los cinco fundadores de la revista desde el que se cuecen casi todos los temas. Les proponemos los temas a los colaboradores y a veces ellos a nosotros. Hablamos mucho sobre lo que tenemos que tocar en cada número y, en fin, hay meses muy fáciles en los que todo sale de corrido y meses más espesos en los que hay que picar piedra.

P.: La dirección corre a cargo de Guillermo, Manel Fontdevila, Bernardo Vergara, Manuel Bartual y tu mismo. ¿Cómo es esta labor?

R.: Fácil gracias a que nos apreciamos mucho todos, nos conocemos desde hace mucho tiempo y las nuevas tecnologías nos permiten estar todo el día en contacto. Cada uno desde su casa o estudio, pero como si compartiéramos redacción. De vez en cuando nos conectamos por Skype y, entre otras muchas cosas, hablamos de cómo hacer la revista.

P.: Cada mes realizáis una revista de 100 páginas entre 20 autores ¿Cómo es la coordinación?

R.: Somos todos gente fácil de trato, así que un placer. Los dibujantes estamos más acostumbrados a dibujar que a coordinar a otros dibujantes, o sea que, pese a que no es una labor que nos salga natural, la llevamos con mucha alegría.

P.: A día de hoy, ¿es sostenible la revista?

R.: Ya lo creo. Todo podría mejorarse, pero podemos pagar a los colaboradores desde el primer día. No nos saca de pobres y todos seguimos siendo freelance que, con mayor o menor suerte, combinamos mil encargos para llegar a final de mes, pero Orgullo se ha convertido en una parte importante de ese puzle.

P.: ¿Volverás en algún momento a series tan queridas como Tato o Para ti que eres joven?

R.: Pues la verdad es que necesitaba un cambio y no me planteo, de momento, retomar ninguna de las dos series. Con Tato igual hago alguna historia de despedida, para agradecer a los lectores el apoyo de todos estos años. Llevaba ya casi 20 años con ambas series y, pese a que las seguía produciendo con alegría y profesionalidad, el cambio fue un soplo de aire fresco.

P.: Nuevas secciones y series, suscripciones… Las innovaciones son una constante. ¿Cuáles son los próximos cambios que tenéis en mente?

R.: Es la primera revista que nos inventamos, o sea que vamos ajustando los contenidos según vemos cómo queda cada número. Calculamos que dentro de unos meses la revista tendrá un formato definitivo que nos guste y nos haga estar cómodos a nosotros y a los lectores. No tenemos grandes novedades previstas, vamos reaccionando según nuestro instinto.

P.: En estos primeros números Fontdevila y tu dais el do de pecho con historias más extensas en las que os soltáis para hacer historias que sirvan de buque insignia de la revista.

R.: Es que esto lo hemos cogido con muchas ganas. Supongo que se nota la intención de hacer cosas distintas y buscar maneras nuevas de contar lo de siempre.

P.: ¿Cuáles son los próximos pasos de la revista?, ¿os planteáis unos objetivos a medio y largo plazo?

R.: Nuestro objetivo es seguir flotando, que ya es mucho. Nos gustaría contar con muchos más suscriptores que son los que más garantizan la estabilidad de la revista. Más allá de eso, los objetivos son divertirnos y que los lectores se diviertan con nosotros, dentro de la desgracia que supone hablar de actualidad.

MISTERIOS COMESTIBLES

P.: A la vez que va creciendo Orgullo y Satisfacción publicas con Astiberri “Misterios comestibles” ¿Cómo nace la obra?

R.: Fue un encargo de Astiberri, dentro de la colección “Leyendas Urbanas” que ya habían empezado hacía un año. Me propusieron un volumen dentro de la serie, que se centra en que los autores den su visión personal de una leyenda concreta. Yo elegí las leyendas urbanas que hablan sobre comida porque me pareció un tema amplio y universal.

P.: Carlos Hidalgo, inspector de sanidad freelance y amante del misterio se dedica en cada nuevo caso a afrontar algunos de los grandes mitos de la cocina moderna, desde los pollos sin pico de KFC a los mitos de la comida china ¿Cómo nace el personaje?

R.: De alguna manera había que vehicular todo el libro, que trataba de historias muy distintas entre sí. En un principio iba a poner un cocinero, pero me pareció que podía ser más divertido para le lector darle un giro “noir” y ponerlo en el contexto de un detective de la comida insana.

P.: La colección “Leyendas urbanas” ensaya un nuevo formato más económico que pueda interesar a un público ocasional no especialmente interesado en el mundo del cómic ¿Crees que es posible acceder a este público?

R.: El mundo del cómic bascula siempre entre predicar a los conversos y llegar a un público más general. Creo que, ahora mismo, existen puntos de venta que permiten llegar a ese público “no iniciado” o sea que todo es posible. Algunos éxitos dentro de lo que se ha dado en llamar “novela gráfica” no se entienden sin ese acceso al público no especializado.

P.: El Jueves bebe directamente del público del kiosco. Manuel Bartual y Ricardo Dibbuks intentaron hace años con El Manglar recuperar ese espacio para las viñetas ¿Es una utopia recuperar este espacio?

R.: El quiosco es un espacio que se debilita, no solo para los cómics, donde la batalla se perdió hace años, sino para la prensa en general. Creo que el papel de consumo rápido acabará pasando todo a formato digital. No sé cuanto tiempo llevará esa transición, pero me parece natural y lógica. El papel quedará para librerías y será más un lujo, un capricho con su punto de fetiche. No soy gurú de nada, ¡eh? O sea que posiblemente me esté equivocando de lleno.

P.: Hasta ahora José Domingo o David Sánchez habían realizado historias únicas. En tu caso optas por recopilar varias aventuras del personaje.

R.: El tema que había elegido tenía muchas facetas y no me apetecía alarar ninguna de ellas artificialmente, así que le dí una estructura episódica. Además, me muevo mejor en las distancias cortas, así que ese formato me resultaba más natural.

P.: ¿El uso del bitono es una decisión editorial o eliges tú hacerlo así?

R.: Lo elijo yo. Siempre me han gustado mucho los bitonos bien elegidos y para un tebeo tan pequeño de tamaño me pareció que añadir demasiados colores iba a complicar la lectura. Complicar la lectura nunca es buena cosa.

P.: En Misterios comestibles encontramos al Monteys humorista en estado puro, con un toque de surrealismo que siempre obtiene una carcajada del lector. ¿Se valora suficiente el humor en este medio?

R.: El humor se valora mucho desde el lado del público y la crítica no sabe nunca muy bien qué hacer con él. De todos modos me parece de mal gusto quejarme de que la academia no valora el humor en todo lo que vale cuando llevo 20 años viviendo de esto.

P.: ¿Tienes pensado continuar con las aventuras del inspector?

R.: No, este personaje sólo tiene sentido en este libro. ¡Será por personajes! Lo cierto es que los autores nos cansamos de los personajes mucho antes que los lectores. Yo concretamente, siempre he tenido mucho miedo de convertirme en uno de esos autores que se encuentran con 60 años encadenados a una serie a la que ya no le ven sentido.

UNIVERSO

P.: Poco después del lanzamiento de Misterios comestibles sorprendes con Universo ¿Qué es Universo?

R.: Universo es una serie de comic-books digitales de ciencia ficción que se publica en panelsyndicate.com y puedes descargarte al precio que tú elijas, sin mínimo establecido. Serán historias autoconclusivas pero relacionadas de manera más o menos directas entre ellas. Es un proyecto que me ilusiona mucho porque me permite volcarme en mi otra pasión: las historias de ciencia ficción.

P.: ¿Cómo nace el proyecto?

R.: Marcos Martín quería ampliar el abanico de series que se publicaban en su web, donde hasta entonces sólo se publicaba la maravillosa serie que realiza junto a Brian K. Vaughan, “Private Eye”. La cosa puso mis flujos creativos a fluir de inmediato, aunque tardé un año en cristalizar ese entusiasmo en el número uno. Mi salida de El Jueves acabó de darme el empujón (y el tiempo) que necesitaba.

P.: ¿Cuáles son tus referencias a la hora de llevar a cabo el proyecto?

R.: Pues, sobre todo, los tebeos de ciencia ficción de los 50 y 60. Hay algunas colecciones, especialmente de la DC comics que a partir de planteamientos muy locos hacían historias que rozaban en lo delirante. También los relatos cortos que devoraba en las antologías de bruguera cuando era pequeño. Mi idea es mezclar esa ciencia ficción más pop, más loca con algo de ciencia ficción dura y mucho humor. Me gusta mucho el tebeo “No option” de Pep Pérez, que a partir de unos referentes, creo, muy parecidos a los míos ha fabricado un artefacto totalmente distinto, ¡os lo recomiendo!

P.: Tu primer personaje en solitario, Calavera Lunar, se basaba en los viejos tebeos de ciencia ficción. Para Mister K vuelves al género con uno de tus personajes más queridos, Carlito Fax. ¿Qué tiene la Ci-fi para que vuelvas a ella una y otra vez?

R.: Hay ahí una fascinación por el tema que, en algún momento tengo que pararme a analizar. Creo que el sentido de la maravilla es algo que atrae mucho de este género, las historias más grandes que la vida, la posibilidad de sorprender. Y además puedes hablar del mundo actual desde ella. Pero creo que sobretodo hay un chute estético ahí, un placer muy básico que estropearía si intentara convertir en palabras.

P.: Si Orgullo y Satisfacción coge algunos de los elementos diferenciadores de Panel Syndicate, con Universo te sumerges profundamente en el proyecto de Marcos Martín ¿Qué te lleva a elegir este camino?

R.: El proyecto de Marcos me entusiasmó desde el primer momento. Que autores de primera fila como Marcos y Brian K. Vaughan decidieran dar ese paso de loco y al mismo tiempo tan cargado de lógica era muy aplaudible. Estamos en un momento de grandes cambios y Panel Syndicate me pareció un lugar magnífico para dar el siguiente paso. Además, estar bajo el paraguas de dos autores con muchísima proyección sólo podía beneficiarme.

P.: Habitualmente Internet se nutre de contenidos ajenos que no repercuten en sus creadores. Con series como Universo da la sensación de que es posible generar contenidos específicos para la web teniendo en cuenta sus especificidades ¿Qué ventajas te ofrece?

R.: Por un lado llegar a todo el mundo, a todo el mundo literalmente. Eso hace unos años parecía impensable. Por el otro, creo que hay una labor pendiente en internet que es reivindicar al autor. Me sangran los ojos cuando leo a ciertos sectores demonizando a los autores y creo que Internet ha generado esa idea de que las creaciones son como el aire que no son de nadie. Esta fórmula de compra a voluntad suaviza las cosas y crea un vínculo entre el autor y el lector que me parece una garantía de futuro. Ya veremos.

P.: En Orgullo y Satisfacción el tipo de humor, tan encadenado a la actualidad española, le da un carácter muy localista. Universo se dirige, sin embargo, a un público global. ¿Qué expectativas tienes puestas en su difusión a otros mercados?

R.: De momento parece que ha gustado bastante. No tenía ni idea de si mi humor, mi tono, eran más localistas de lo que pensaba. Hace tiempo que dejé de tener expectativas en nada, eso sí. ¡Vivir al día te tranquiliza mucho!

P.: ¿Cuál es el plan maestro de Universo?

R.: No hay un plan maestro. La idea es que cada número sea una lectura satisfactoria por si misma, pero que, leyéndolos todos el lector pueda disfrutar encontrando conexiones entre una y otra. Que todo mantenga una coherencia para el que la quiera buscar.

P.: Si la estructura de la página de humor suele acabar con un gag final, en las historias de ciencia ficción de EC comics estaba muy presente el final O´Henry que da un cierre sorprendente a lo contado ¿Existen conexiones entre ambas maneras de narrar?

R.: Claro, generar una expectativa y después defraudarla, darle un salto mortal con pirueta, trabajar sobre ella. Esa es un estructura, pese a todo, que tanto en humor como en los giros argumentales sorpresivos, se convierte cada vez en una cosa más difícil, porque el público está muy bruñido y se lo espera ya todo. En todo caso, en el genero, el final sorpresa no es imprescindible.

P.: Universo comienza con una historia mucho más larga de lo que nos tienes acostumbrados ¿Cómo te encuentras en este nuevo formato?

R.: No es una novela gráfica, ¡con eso todavía no puedo! Esas treinta páginas son para mi un límite de esfuerzo. Incluso un límite del tiempo que puedo permanecer interesado en una sola historia como autor. Me ha resultado muy cómodo, tanto que espero repetir cada dos meses.

P.: Lo primero que llama la atención es el cambio de registro. Tu dibujo se vuelve más realista y aunque no abandonas el humor este se vuelve mucho más sutil.

R.: La historia lo pedía. La escribí sin dificultad pero para el dibujo tuve que hacer bastantes pruebas hasta que encontré el tono justo que buscaba. La verdad es que me daba un poco de miedo la reacción del público, que suele pedir que los autores conserven la línea a la que están acostumbrados, pero la reacción ha sido una grata sorpresa.

P.: Comentaba Javier Pulido que algo que diferencia a Private Eye de otros proyectos para web es disponer de dos autores profesionales que podrían publicar en cualquiera de las grandes compañías pero prefieren hacerlo por su cuenta sin renunciar al compromiso y entrega que les exigirían en Marvel o DC. En tu caso, lejos de limitarte a mantener tus estandares de calidad, realizas probablemente tu mejor trabajo hasta la fecha.

R.: No sé si es mi mejor trabajo. Es cierto que el humor de actualidad pide espontaneidad y desparpajo y esto pide disciplina y coherencia. Se nota, espero, que he puesto toda la carne en el asador. En todos mis proyectos para Internet he aplicado la idea de que el nivel de exigencia no es el mismo, sino un poco superior ya que al lector se le pide un salto de fe algo mayor. No estamos hablando de un mercado secundario, si no del futuro de los tebeos.

P.: Juegas con la composición y pareces dispuesto a disfrutar de todas las posibilidades que la pantalla ofrece.

R.: Siendo el mismo medio, y jugando esencialmente a lo mismo, una se da cuenta cuando empieza a trabajar pensando en pantalla directamente que las cosas te llevan en otra dirección. Creo que he sido bastante tímido en este número uno en cuanto a explorar posibilidades y que tenemos ahí un nuevo formato para explotar. Eso sí, me horrorizan los comics online que incorporan elementos multimedia como animaciones, sonidos o lectura guiada, del mismo modo que me horrorizaría leer una novela que incorporara esos elementos.

P.: La historia juega con los saltos espaciotemporales. La forma de narrar se impregna de la propia historia con flashbacks constantes que hacen que el lector vaya conociendo poco a poco la historia.

R.: Es la estructura más compleja que he manejado nunca en una historia, lo cual no es decir mucho. Hasta el último momento tuve dudas sobre si se iba a entender todo. Pero vamos, la idea es que el lector siga leyendo para descubrir que está pasando y eso parece que lo hemos conseguido.

P.: En Private Eye, Brian Vaughan y Marcos Martín desarrollan una historia cerrada de 10 números. En un principio se marcaron un tope de tres números para ver si tenían suficiente apoyo para llevarla a cabo. ¿Te has marcado un número de ejemplares determinados para la serie?

R.: Sin saber que Brian y Marcos se habían marcado ese tope de tres número yo me marqué el mismo. Me parece lo mínimo para afianzar una serie, generar lectores y apostar por ella. Si no salé bien, por lo menos habré aprendido un montonazo.

P.: ¿Cómo está siendo la respuesta del público?

R.: Excelente. Los lectores han entendido la propuesta perfectamente. Los lectores españoles, que ya me conocen, están siendo más generosos con los donativos. Los internacionales que no saben quien soy, se lo descargan pero poniendo cantidades más modestas, para probar el terreno. Es muy curioso, porque en el caso de Private Eye sucedía exactamente al revés. Por el feedback que me va llegando confío en que eso cambiará en siguientes número.

P.: ¿Qué nos vamos a encontrar en los próximos capítulos?

R.: Historias de robots, de exploración espacial, de vida más allá de la muerte, momentos pop, drama y risas, conceptos muy locos y finales con sorpresa. Tengo semillas de historia para parar un tren, a ver cuantas germinan.

P.: Orgullo y Satisfacción y Universo ¿dejan espacio para nuevos proyectos?

R.: De momento no, sería una locura. Ambos proyectos bastarían para tener a una persona ocupada todo su tiempo, combinarlos me tiene al límite. Los dos me entusiasman y espero que pueda dedicarme a ellos durante un buen tiempo.

Links de interés:

Orgullo y Satisfacción: www.orgulloysatisfaccion.com

Universo en Panel Syndicate:  www.panelsyndicate.com 

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