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Back Está aquí: Home De interés El mundo del comic con Infame&Co “Mi dibujo prefiere más sugerir que mostrar”. Entrevista a Rubén Pellejero

“Mi dibujo prefiere más sugerir que mostrar”. Entrevista a Rubén Pellejero

Rubén Pellejero es uno de los autores imprescindibles del cómic español. Comenzó su trayectoria realizando trabajos de agencia en los 70, en los 80 creó uno de los personajes más queridos de la época: Dieter Lumpen y posteriormente ha desarrollado su carrera en el mercado francés, en el que se le ve como uno de los valores seguros del mundo de las viñetas. A pesar de no ser guionista, todas las historias en las que colabora las convierte en propias. Los trazos sinuosos, la narrativa sugerente y unos colores llenos de vida son algunas de las características de la obra de este genial autor. Un autor sobrio e intenso que emociona con sutileza. Con él repasamos algunas de las obras más relevantes de su trayectoria.

 

- Pregunta: A lo largo de tu trabajo es complicado encontrar personajes fijos, sin embargo a lo largo de los años 80 desarrollaste junto a Jorge Zentner una larga serie con el protagonista más emblemático de tu carrera: Dieter Lumpen ¿Cómo recuerdas la época y al personaje?
- Respuesta: Fueron mis inicios en cuanto a publicar aquí y esto lo dice todo. Esa época la recuerdo con mucha vitalidad e ilusión. Era joven, claro. Publicar en CIMOC y en CAIRO fue una gran oportunidad para mí. Dieter Lumpen lo recuerdo con mucho cariño como casi todos mis trabajos con Jorge.
Dieter representa para mí la liberación de muchas cosas en cuanto a estilo y un pasármelo en grande mientras lo hacía. Para mí toda aquella época fue como un gran aprendizaje, todo lo que iba haciendo me servía para evolucionar y para ir dejando atrás a base de mucho esfuerzo todo lo que había aprendido antes en el cómic más comercial. Desaprender lo aprendido, vamos.
El trato con el editor era muy distinto de los editores con los que trabajo actualmente. Todo estaba bastante por hacer en ese aspecto, los contratos eran de risa y si bien había mucho más cercanía humana ya que tenías que ir a entregar las páginas y cobrarlas en persona lo cual hacía inevitable una cierta relación amistosa con el equipo editorial también es cierto que habían muchas lagunas de carácter profesional.
En cuanto a Dieter Lumpen soy más consciente ahora de lo que representa el personaje para mí que no en su momento histórico. En aquel momento yo tenía dudas de que Lumpen pudiera gustar. Habían otros autores en aquel momento que estaban mucho más en el "candelero" tanto en CAIRO como en CIMOC y yo veía que lo nuestro parecía no llegar tanto al gran público. Hay que tener en cuenta que en aquellos días no había tanta información sobre lo que uno hacía como ahora con internet. Incluso en Cairo me veía como un intruso , fuera de lugar, digamos. Yo publiqué en CAIRO en la segunda etapa de la revista que entonces ya no era tan "militante" de la linea clara y estaba más abierta a otro tipo de autores.

- P.: Con Zentner realizas una fructífera colaboración a lo largo de estos años que se prolonga en diferentes títulos ¿Cómo nace la colaboración entre ambos?
- R.: Nos conocimos en la propia editorial Norma. Joan Navarro, director de EDT, que por aquel entonces era director editorial en Norma, nos presentó. Yo había publicado ya en CIMOC dos episodios de "Historias de una Barcelona" con guión propio y el editor estaba interesado en publicar más trabajos míos pero yo no podía cumplir con las entregas al tener que hacer yo mismo el guión y por eso me presentaron a Jorge que por aquél entonces estaba muy interesado en escribir historietas y buscaba un dibujante. Tomamos un café en un bar y así de sencillo empezó nuestra colaboración.

- P.: ¿Cómo era el modo de trabajo entre vosotros?
- R.: Trabajar con Jorge era muy agradable. Nos veíamos a menudo, él solía pasar por casa y comentábamos de que podían ir las historias y tal. Era un modo de trabajar en el que me sentía muy cómodo. Aprendíamos el oficio simultáneamente y aprendíamos mucho del uno al otro. A veces partía todo de un comentario del cual él tomaba nota mentalmente y lo desarrollaba posteriormente. Lo discutíamos después todo entre los dos. Nunca ha sido conmigo un guionista cerrado en sus postulados. Siempre me daba esa libertad que mi dibujo exigía. Siempre hemos tenido claro que los dos estábamos haciendo un trabajo de "autoría" en el sentido de implicación personal en el mismo. Una vez yo tenía su guión escrito en mano, podemos decir que él ya no veía nada hasta que estaba todo dibujado e incluso a veces hasta publicado. Así era la confianza que tenía Jorge en mi trabajo, algo impensable hoy mismo con las facilidades que da esa comunicación por internet. Me parece que en la época de Lumpen,al menos en los primeros episodios ni fax tenía yo en casa.

- P.: Después de múltiples proyectos en común "El silencio de Malka" supondrá un antes y después en tu estilo. Por una parte comienzas a trabajar el color directo, por otra la linea se hace mucho más gruesa e incluso defines la forma de los bocadillos que te acompañará en el resto de tu trayectoria ¿Cómo nace el cambio?
- R.: Todo cambio es fruto de una evolución . Dieter Lumpen lo fué y por supuesto "El silencio de Malka" también. Yo siempre me he considerado un pintor "frustrado" o mejor dicho "un ilustrador frustrado" por no haberme dedicado más en exclusiva en esos apartados. En el cómic siempre he intentado volcar un poco ese deseo . Es así como llego a plantearme "El silencio de Malka". Como una obra en la que diera rienda suelta a mis apetítos gráficos del momento y podríamos decir casi "pictóricos". Hay en "El silencio de Malka" un acercamiento más a la obra de Mattoti que me impresionó entonces fuertemente por su concepción del color que a la de los grandes autores americanos y argentinos que hasta entonces me habían estimulado con su trabajo. Después de Dieter Lumpen teníamos una cierta "libertad" para presentar proyectos. Sobretodo en Francia. Es curioso pero Jorge no veía en mí al dibujante adecuado para esa historia.Opinaba que un autor argentino sería el más idóneo, al conocer quizás mejor el lugar (La pampa) para ese tema. Él fue el primer sorprendido cuando vió los bocetos y luego las primeras páginas.

- P.: El color comienza a ser protagonista de tu obra, con una paleta llena de fuerza que da una gran textura al conjunto ¿Del color de que trabajo te sientes más orgulloso?
- R.: Evidentemente de"El silencio de Malka" a nivel más digamos "pictórico", pero no puedo dejar de lado "Âroom" que si bien no llega al nivel de "Malka" en cuanto a cambio sí que me sirvió como puerta para otros planteamientos en el color. Luego también está el color más "convencional" pero que también tiene un gran interés para mí ,como "Un poco de humo azul" o "El vals del gulag". Dieter Lumpen estaba más dentro de registros más clásicos dentro de la historieta en cuanto al color si bien me sigue gustando su luminosidad más que su técnica.

- P.: Con "TABÚ" vuelves al blanco y negro pero con la linea mucho más exuberante que antes comentábamos. En esta historia hay una complicada trama llena de flashbacks e historias paralelas que intentas diferenciar usando todo tipo de recursos narrativos ¿Fue muy complicada su realización?
- R.: Si, bastante. Aquí volví a desear un cambio (siempre me ocurre) y sobretodo deseaba volver al blanco y negro, pero respetando algunos criterios que quería conservar de mi anterior obra "El silencio de Malka". Quería esa potencia que daba a nivel narrativo la utilización del entintado grueso que ya había hecho en Malka. En "TABÚ" sacrifiqué mucho dibujo en beneficio de la narración. La "sobriedad" en el dibujo es para mí una virtud. En mis obras son evidentes mi gusto por la "atmósfera" más que por el "ambiente". TABÚ tiene una fuerte "atmósfera" . En ése momento estaba un poco influenciado por autores americanos (Mignola, Mazzuchelli, sobretodo) y por alguno de inglés. Intenté darle una imagen muy de los años 40/50, de películas inglesas de esa época (El quinteto de la muerte, etc) .Un "look" indefinido, como antiguo , híbrido etc. El uso de los grises me pareció que reforzaba alguno de esos aspectos y también los narrativos, flasbacks, etc. Es curioso, pero "TABÚ" se esbozó como un proyecto a color para editorial Complot de Joan Navarro (tengo 15 páginas inéditas de ese modo). El proyecto inicial no pudo llevarse a cabo pero dio la casualidad que la editorial Casterman de por aquel entonces creó una colección en blanco y negro y pudimos hacerlo de ése modo.

- P.: El blanco y negro del álbum permite apreciar con gran nitidez todo el trabajo de luces y sombras que hay detrás de tu trabajo ¿Volveremos a ver otros trabajos tuyos en blanco y negro?
- R.: Me gustaría, pero es difícil teniendo en cuenta que básicamente dibujo para Bélgica/Francia y en esos países casi toda la producción es en color a menos que uno dibuje para editoriales más pequeñas y ese no es mi caso, por el momento. De todos modos intento en momentos dar rienda suelta a mi manchado, si bien ocasionalmente.

- P.: En "Aromm" llama la atención que el número de viñetas por página son menos de las habituales en tu obra, el dibujo gana espacio y el color se vuelve protagonista ¿Estabas buscando una nueva dirección en este trabajo? ¿Acercaros a otro público o a otros formatos?
- R.: Sí. Yo creo que íbamos dando "palos de ciego" en lo que queríamos hacer y a qué publico nos queríamos dirigir. Cosa que nunca nos habíamos planteado. No teníamos una política clara de por donde ir a nivel de resultados económicos ni de aceptación de nuestra obra. Teníamos sólo la ecuación: ideas, deseo de dibujarlo y ya está. De bruces nos dábamos luego,claro.

- P.: "Aromm" será el último trabajo que realices con Zentner ¿Por qué termina vuestra colaboración?
- R.: Llevábamos muchos años en plan "tandem" y todo tiene un fin. Jorge por un lado tenía deseos de dedicarse más a escribir libros y dar clases de escritura y yo el deseo de cambiar, más que de guionista, de registro en mi carrera. También ayudó en esa decisión el hecho de que nuestras ventas nunca habían sido muchas (Malka nunca superó los 24.000 ejemplares siendo incluso como fue una obra premiada en Angouleme 1997) y que particularmente tenía el deseo de saber que podía hacer con otros guionistas. Y así el desencanto vino a visitarnos. Yo aproveché la circunstancia y la suerte de conocer a Denis Lapière para dar un giro a mi planteamiento profesional. Más tarde aún llegamos a hacer "Blues et autres recits" album desconocido aún aquí y "Âromm" que fue un poco nuestro canto del cisne como "tandem".

- P.: Comienzas a colaborar con el guionista Denis Lapière en la realización de "Un poco de humo azul". En esta historia el tiempo narrativo se convierte en un personaje más. A lo largo de tu obra vemos como la sugerencia, la elipsis narrativa son habituales, más allá del guionista con el que trabajes ¿Cuánto participas del desarrollo del guión? ¿Colaboras en la toma de estas decisiones o son los guionistas los que buscan potenciar tus puntos fuertes?
- R.: Hay de todo un poco. Con Denis debido a la distancia no había como en el caso de Jorge una comunicación directa en el tema a dibujar de las historias. Denís me daba el guión en dos fragmentos si no recuerdo mal y yo intentaba respetar su paginación y su puesta en escena, pero las historias están plagadas de aportaciones personales mías. De hecho en todo lo que hago es así. La frontera guión y dibujo en mis libros se difumina bastante y esto los guionistas con los que trabajo lo saben y lo aprecian. Las elípsis en este álbum en concreto son indicadas por Denis y mi aportación es más bien en el "tempo" de la historia. Yo creo que esto es muy importante para que el lector reciba una clara sensación de que el tiempo transcurre y eso lo vincula más emocionalmente con la historia. Eso y el buen uso de las miradas de los personajes, que en este libro tiene mucha importancia.

- P.: Vuelves a colaborar con Denis Lapière en "el Vals del gulag". Esta obra comparte en cierto modo la temática de "Un poco de humo azul". La protagonista construye su vida en función de su pareja presa, convirtiéndose a su vez en prisionera. En tu trabajo vemos un gran elenco femenino. Mujeres fuertes que no se resignan a ser meras comparsas de la historia.
- R.: Sí, potenciar ese aspecto fuerte que tiene la mujer . A mí me gusta que en las historias las mujeres tengan protagonismo, pero no de un modo demasiado "heróico" del tipo de adoptar más un papel de rol masculino que femenino.Sino de esa "heroicidad" auténtica, la que la obliga a enfrentarse con la realidad.

- P.: El "Vals del gulag" continuó su vida más allá de las viñetas en un concierto multimedia ¿Cómo fue la experiencia?
- R.: Muy interesante y positiva. Todavía sigue su andadura. En Francia cada vez tiene más audiencia y representaciones. Aquí he intentado poner a los músicos en contacto con algún festival de por aquí, pero no ha habido posibilidad de ello. Sólo se ha podido ver en un teatro de Badalona y con gran éxito. Una lástima, porque nos encontramos por primera vez delante de una composición musical creada exclusívamente para una BD e interpretada en directo con una gran calidad, proyectándose la totalidad de las imágenes del álbum en una gran pantalla. Un espectáculo realmente emocionante.

- P.: A partir de " Aromm" se hace también habitual ver como trabajas en 2 álbums para contar una sola historia. Es el caso de "En carne viva", en ella te adentras en el folletín en una historia ambientada a finales del s. XIX en el París más bohemio. En este caso el guión será de Frank Giroud. En paralelo a la historia del protagonista vemos como desarrolla una obra propia como pintor ¿Cómo fue recrear sus cuadros?
- R.: Toda una experiencia. Yo deseaba ponerme un poco en el papel del protagonista e intentar pintar cómo el lo hubiera hecho de haber existido de verdad. Yo jugaba en mi interior con esa visión doble de la jugada. Hice muchos bocetos a color para llegar a dar esa "realidad" a su obra. Me lo pasé en grande con ello. Mi lado "pictórico" afloraba de un modo que yo casi desconocía. Era como si "Tristán" el protagonista se apoderase de mi persona. Incluso había un evolución en su pintura que también tenía que tenerlo presente.

- P.: En tu siguiente trabajo "Un verano insolente" vuelves a colaborar con Lapière. En este trabajo recreas el México revolucionario y la historia de amor entre Edward Weston y Tina Modotti ¿Supone un reto adicional recrear personajes reales?
- R.: Para mí recrearlos físicamente no fue mi preocupación sino el reflejar sobretodo un poco su personalidad. No me interesa el parecido fotográfico en los dibujos de un cómic. Eso hubiera dado un aspecto histórico al libro que no viene al caso dentro del tipo de historia que estábamos contando. Vemos a los personajes pero sus rasgos están integrados en el estilo de dibujo.

- P.: Existe mucha información gráfica de la época ¿Es difícil mantener una voz propia ante tal cantidad de imágenes y tan personales?
- R.: En parte has de olvidarte bastante de todas estas referencias y crear la tuya propia. Recopilé una gran cantidad de material que fue difícil de organizar pero la documentación está allí para enriquecer tu conocimiento del momento histórico de los personajes pero no para que se impongan por encima de tu visión del tema.

- P.: Para este díptico comienzas a trabajar el color en ordenador ¿Cómo ves el resultado?
- R.: Me sirvió de mucha experiencia y este era mi principal interés a la hora de planteármelo en color digital. Hubiera podido hacerlo en color directo y seguramente lo hubiera resuelto con más rapidez (de hecho los bocetos de búsqueda están hechos en acuarelas y en gouaches) pero lo elegí precisamente por ese aspecto de adentrarme en el tema digital que desconocía y me interesaba. A mí el resultado me gusta mucho como experiencia y en algunas escenas puedo estar más satisfecho que en otras. Mi criterio en cuanto al color sea "digital" o "manual "es el mismo.

- P.: Actualmente estas trabajando en el segundo tomo de "Loup de pluie" con guión de Jean Dufaux, un western que abordas con maestría ¿Como nace el proyecto?,
- R.: Dufaux conocía mi obra y en una reunión con los de Dargaud /Benelux fuimos presentados y él me comentó, así de pronto,tal cual, si me interesaría hacer un western. Yo le contesté que por supuesto ya que ha sido un género que desde siempre me ha gustado si bien he hecho pocas cosas al respecto. Tan sólo un par de historias cortas(muy malas, por cierto) para una revista italiana y ya muy antiguas (il monello). Era una oportunidad única de cambiar de temas y de hacer algo que me apetecía mucho.

- P.: ¿Hay algún género que nunca tocarías?.
- R.: No diría de un género en concreto sino más bien de una postura frente a ciertos planteamientos en las historias. Por ejemplo: las historias de sexo y violencia explícita. Y no por mojigatería sino porque tienes que ser bastante "hiperrealista "en ese tipo de historias para conseguir a veces buenos resultados y mi dibujo prefiere más el "sugerir" que no el "mostrar".

- P.: ¿Cómo ha sido la colaboración con Dufaux?¿Volveréis a trabajar juntos?
- R.: De momento es aún pronto para valorar nuestra colaboración en conjunto ya que tenemos sólo dos álbumes hechos de "Loup de Pluie" de los 4 que tiene la serie. Yo sé que él está muy satisfecho de mi trabajo y eso es lo que importa en este momento. Luego ya veremos.

- P.: ¿Para cuando este trabajo en castellano?
- R.: Si todo va bien yo creo que saldrá o bien a finales de año o el otro. Yo aún lo desconozco. Ahora estoy finalizando el color del tomo II y la idea es de publicar en castellano los dos primeros tomos en uno. Tamaño europeo, por descontado.

- P.: En tu blog podemos leer referencias a un proyecto "Borax", en el que ejercerías de guionista y tendría tintes autobiográficos ¿En que estado se encuentra el proyecto?
- R.: Tengo ya acabado el guión técnico y ya definida más o menos la línea gráfica que tendrá. Es un proyecto que he ido madurando poco a poco y sin ánimo de prisas pero que últimamente estoy mirando de darle un poco más de agilidad.

- P.: ¿Proyectos?
- R.: Tengo varios, pero es pronto para confirmarlos,aún. Algunos están en periodo de "pruebas".Tengo interés en hacer una serie ( miniserie mejor dicho) conjuntamente con otro dibujante en la que yo tenga más bien una labor de director artístico de la obra. Me explico: Que el álbum tenga una impronta mía en cuanto a enfoques,modo de narrar pero con la calidad del dibujante escogido y que el resultado pueda ser digamos como un nuevo autor, ni uno ni otro. Está por ver.

- P.: ¿Cómo te ves en el futuro?
- R.: Ja,ja, pero yo...!Ya estoy en el futuro! Sí,sí, te entiendo. En parte ya te lo he comentado, en una labor más de asesoramiento que de producción. Trabajar en equipo me puede llegar a interesar para poder dejar de lado ciertos aspectos que en el cómic sobretodo suelen ser muy fatigosos y conseguir con ello tener más espacio para realizar mis propias historias, pintar más, leer más, viajar más, etc.